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Las UCI empiezan a vaciarse: “La tendencia es favorable”

Las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de los hospitales españoles ya registran más altas que ingresos de pacientes con coronavirus. Sin duda una buena noticia que acompaña al descenso de la incidencia de casos que se viene notificando en las últimas semanas. “La tendencia se va a mantener y es favorable”, admite en conversación con ‘El Periódico de España’ el presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), el doctor Álvaro Castellanos, quien, además, considera que diferenciar a los pacientes que ingresan por coronavirus y aquellos que lo hacen con otras patologías pero están infectados -sin desarrollar enfermedad grave-, ayudaría a mejorar los recursos en su atención.

La última vez que este diario contactó con el presidente de los intensivistas, a mediados del pasado diciembre, la situación era muy diferente -mucho más crítica- con la sexta ola tensionando sin tregua a los centros sanitarios. Se constataba preocupación en las UCI ante el ascenso, sostenido pero constante, de pacientes con coronavirus que ingresaban muy graves en los hospitales.

Hoy, los datos dan más motivos para el optimismo. Según el informe del Ministerio de Sanidad de este lunes son 1.838 los pacientes positivos en estas unidades y el porcentaje de ocupación ya baja del 20%: un 19,56%. El descenso en los indicadores de transmisión comienza a dar un alivio real a los hospitales, aunque, todavía, algunas comunidades (Cataluña, Aragón, País Vasco, Castilla y León…) tienen sus UCI por encima del 15%, considerado umbral de riesgo muy alto.

Otras, sin embargo, van mucho mejor. Por ejemplo, Asturias que, con datos de este lunes, tenía a 373 pacientes hospitalizados con sospecha o confirmación de covid, de los que 342 están en planta y otros 31 permanecen ingresados en UCI. La ocupación total por coronavirus en los centros en esta comunidad es del 10,66% y en el caso de las UCI, se sitúa en el 10,29%.

Más altas que ingresos

La valoración que hace el doctor Castellanos pasa por una primera consideración: “El número de pacientes ingresados está disminuyendo, de forma paulatina, pero disminuyendo. Y es muy importante. El número de altas está superando al número de ingresos”. Dicho esto, el presidente de la SEMICYUC subraya otro aspecto: un porcentaje de los pacientes que entran en la UCI -en torno al 30/40%, precisa- están haciéndolo “infectados por coronavirus, pero no con neumonía, sino por otras patologías. Lo que llaman ‘pacientes covid pero sin covid'”.

Álvaro Castellanos se explica: “Son positivos, pero la infección que tienen es leve e, incluso, asintomática”. Es decir, entran por otros motivos y, una vez hecha la PCR por protocolo, dan positivo. Cita, por ejemplo, los infartos o los traumatismo craneales “o post-operatorios que, en principio, a lo mejor no ingresan en un área de aislamiento de UCI, pero al ser covid, y como estas unidades son la referencia, acaban entrando”. Y añade: prácticamente todos esos enfermos están infectados con la variante ómicron y su evolución es mucho más favorable.

¿Sería deseable, por tanto, diferenciar entre pacientes que ingresan ‘con covid’ y ‘por covid’ como proponen algunas comunidades?. “Sí, es útil porque tratar a los enfermos con coronavirus conlleva mucha más carga asistencial, estancias más largas y mayor gravedad. Esa diferenciación, permitiría optimizar el uso de recursos”, asegura el intensivista. Algunas, como Madrid, ya se han posicionado a favor de este tipo de distinción entre unos y otros pacientes.

Un punto de inflexión

Se está viendo claramente que ha habido un punto de inflexión y un cambio de tendencia muy clara hacia la disminución de los ingresos en la UCI por lo que pensamos que (esa tendencia) se va a mantener un tiempo”, asegura el médico. El doctor Álvaro Castellanos lo dice con toda la prudencia del mundo: cualquier nueva variante que pueda aparecer, precisa, llevaría a una nueva oleada pandémica. Pero, insiste, el escenario actual invita a la esperanza.

Asegura que la percepción que tienen los intensivistas es que vamos a mejor. “La disminución de casos graves va a continuar, van a disminuir las hospitalizaciones y los ingresos en las UCI. Y además, se refleja en todas las comunidades”. puntualiza. Alude al “altísimo porcentaje” de población vacunada y también a la menor peligrosidad de la variante ómicron respecto a la delta.

El médico, sin embargo, precisa que el índice de ocupación de pacientes covid en las UCI sigue siendo “bastante alto” (en torno al citado 20%). Lo deseable, añade, es que, para confirmar esa clara tendencia a la baja, la ocupación de camas de críticos con pacientes positivos descendiera al 10%. Recuerda, además, que en torno a un 40% de enfermos que entran en este tipo de unidades, son todavía personas no vacunadas.

Hay que tener en cuenta, indica, otro aspecto muy importante: el Ministerio de Sanidad calcula los porcentajes de ocupación a partir del número total de camas “que se podrían emplear para cuidados intensivos, pero el de camas realmente estructuradas para este servicio, es muy inferior. Hay bastantes unidades que están con índices de ocupación del cien por cien, contando pacientes covid y no covid. Sigue habiendo tensión.”, señala el médico.

Los mismos fármacos

En cuanto a los tratamientos que se administran a los pacientes con coronavirus, el doctor Álvaro Castellanos afirma que las indicaciones tanto para los nuevos anticuerpos monoclonales como para los antivíricos orales -como Paxlovid, el fármaco de Pfizer-, ya autorizados pero todavía no comercializados, es para las fases precoces de la enfermedad y para pacientes de riesgo.

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En la UCI el tratamiento farmacológico para los pacientes “no se ha modificado sustancialmente”. Entre otros medicamentos, se les sigue tratando con el antivírico intravenoso remdesivir; con dexametasona (un corticoide que disminuye la respuesta inflamatoria al virus) y, en algunos casos, con un “cuadro inflamatorio potente” o con tocilizumab, un antiinflamatorio que también se emplea para tratar la artritis. “Básicamente el tratamiento fundamental siguen siendo las medidas de soporte vital: la oxigenoterapia de alto flujo; la ventilación mecánica y para los casos más graves, la ECMO (el sistema de oxigenación por membrana extracorpórea, por sus siglas en inglés, un equipo de ventilación mecánica que permite realizar la función respiratoria)”, detalla el intensivista.

Desde la SEMICYUC, una última petición. “Nos gustaría que un porcentaje importante de camas nuevas que se han habilitado para cuidados intensivos, se mantengan. Teniendo en cuenta que los índices de ocupación en estas unidades, sobre todo en hospitales grandes, supera el 80%, lo deseable sería tener ampliaciones de en torno a un 25%. Sería importante esa flexibilidad organizativa”, concluye su presidente.

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