Press "Enter" to skip to content

En el Barcelona manda Xavi

Xavi huye del conflicto y busca el consenso en un club inflamable como el Barça. El entrenador azulgrana afronta un partido decisivo contra el Atlético de Madrid (Camp Nou, Movistar, domingo 16.15), “una final” de acuerdo con su definición, en medio de dos contenciosos difíciles de gestionar y que tienen nombre propio: Dembélé y Simeone. “No podemos pegarnos un tiro en el pie”, concluyó el técnico cuando fue requerido por los motivos que le han llevado a repescar al delantero francés cuyo contrato con el club acaba el 30 de junio. “La afición del Barça no entendería que jugáramos igual que el Atlético”, añadió después de saber que el preparador rojiblanco había recordado previamente: “En 2016 [Xavi], dijo que el fútbol del Atlético no era para los equipos grandes”. El último remonte ante el Valencia anima a Simeone a cargar más el clima en el regreso barcelonista al Camp Nou.

Más información
Simeone pasa factura a Xavi: “En 2016 dijo que el fútbol del Atlético no era para los equipos grandes”

El Barcelona no juega en su estadio desde el 18 de diciembre ante el Elche. Un gol de Nico se eligió como punto de inflexión azulgrana en un partido que acabó con una victoria local por 3-2. El equipo, sin embargo, no solamente no se estabilizó sino que ha continuado dando tumbos, e intentó encontrar remedio en el mercado de invierno con los fichajes de Alves, Adama, Ferran Torres y Aubameyang. Y se ha corregido con decisiones controvertidas como la de mantener su apuesta por Dembélé. “O renueva o se va”, proclamó el Barça al unísono el 18 de enero. La respuesta a 5 de febrero es que jugará sin necesidad de actualizar su contrato después de no haber sido convocado para el partido de Copa contra el Athletic ni de Liga en Mendizorroza. El delantero ha dejado de ser ignorado por rebelde para pasar a formar parte de la posible alineación que intentará remontar al Atlético en la tabla de la Liga.

“Las circunstancias han cambiado y, por tanto, hay que buscar una solución nueva”, resumió Xavi, que ha ganado su pulso con los rectores del club, dispuestos a prescindir del francés después de sentirse burlados por un jugador indescifrable y sobre el que se sospecha que tiene un contrato firmado a partir del 30 de junio con un club que podría ser el PSG. “Forma parte de la plantilla y del equipo” expuso Xavi. “Tiene contrato en vigor y, al igual que ocurre con muchos otros en su situación, nos puede ayudar; es un buen profesional y lo utilizaremos cuando sea conveniente”, añadió. “La decisión es del club y no unilateral; somos una familia y hay que cerrar filas, ser egoístas, pensar en nosotros y no en si nos equivocamos o no”, insistió el preparador del Barça, el mismo que declaró que Dembélé podía ser el mejor del mundo en su puesto en una declaración compartida en su día por el presidente Laporta.

La directiva y la secretaria técnica se encomiendan a Xavi. Han claudicado en el contencioso con Dembélé, que ha sido ofrecido desde las oficinas a varios clubes de la Premier e incluso se le dio la opción de otorgarle la carta de libertad, y han procurado satisfacer las peticiones del entrenador en el mercado de invierno para intentar alcanzar una de las cuatro plazas que dan acceso a la Champions. La mirada es tan corta que el técnico no quiere referéndums sobre jugadores que provocan opiniones encontradas en la afición como Dembélé, que no juega desde el 12 de enero ante el Madrid. La presencia del francés puede agrandar la tensión en el Camp Nou si se tiene en cuenta que con el Atlético regresa Luis Suárez, despechado por el Barça, y Simeone, que busca el cuerpo a cuerpo con Xavi. Ambos equipos están separados por un punto, favorable al Atlético, y está en juego la cuarta plaza de la Liga.

Seis puntos en juego

Aunque los rojiblancos suman cinco partidos sin perder con los azulgrana, Simeone no ha ganado en el Camp Nou. Ha empatado y perdido siete partidos y recuerda que su equipo se proclamó campeón en el estadio azulgrana en la temporada 2013-2014 con un gol de Godín (1-1). Al Barça no le sirvió de consuelo que Mateu Lahoz admitiera que se equivocó cuando anuló un tanto de Messi. El contexto siempre jugó en contra de Tata Martino de la misma manera que generalmente se ha considerado que el Cholo es el mejor entrenador para el Atlético. “El equipo rojiblanco es camaleónico, juega de memoria y es muy difícil de batir”, afirmó Xavi. “Nos jugamos tres puntos vitales o incluso seis si tenemos en cuenta la clasificación”. “Necesitamos el apoyo de la afición”, concluyó, consciente de que el aforo está abierto al 100%.

A falta de defensas, el Barça cuenta con hasta ocho delanteros —Ansu y Memphis continúan de baja—, ninguno zurdo, mientras Simeone dispondrá de los recién incorporados Wass y Reinaldo. El entrenador argentino no ha recuperado a Griezmann, sobre el que todavía se continúa discutiendo —especialmente respecto a las comisiones de su fichaje— en el Camp Nou. Apostará seguramente por João Félix y Luis Suárez, “uno de los mejores delanteros del Barça, juntamente con Eto’o, en los últimos 30 años, motivo suficiente para que sea ovacionado”, argumentó Xavi. El técnico se muestra conforme también con la plantilla que le ha quedado “porque los futbolistas que han llegado entienden mejor el juego y dispondremos de más opciones en ataque”, motivo que le llevó a dar las gracias al “club por el esfuerzo que ha hecho con los refuerzos” y a lamentar —”me siento mal”— que haya tenido que prescindir de Dani Alves para la lista de la Liga Europa.

Xavi manda y asume que el Barça gira alrededor de sus decisiones a la espera de la respuesta del Camp Nou.

Puedes seguir a Newsfresh DEPORTES en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Be First to Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.